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¿Tu empresa tiene varias direcciones? Podría ser un problema antes de tu próxima importación.

Imagina que estás listo para importar mercancía.


Ya tienes al proveedor, la factura, el transporte y todo parece estar en orden.


Sin embargo, durante el proceso de alta detectamos algo que detuvo todo.

La empresa aparecía con tres domicilios diferentes.


Uno en la Constancia de Situación Fiscal, otro en documentos internos y otro en la información que nos proporcionó el cliente.


La pregunta fue inmediata:


¿Cuál de los tres es el correcto?

Y aunque parezca un detalle menor, este tipo de inconsistencias puede generar retrasos, requerimientos e incluso problemas de cumplimiento.


¿Por qué sucede?

Es más común de lo que parece.

Muchas empresas cambian de oficinas, abren nuevas plantas o modifican su domicilio fiscal y no todos sus registros se actualizan al mismo tiempo.

Es posible encontrar diferencias entre:

  • Constancia de Situación Fiscal.

  • Acta Constitutiva.

  • Poderes notariales.

  • Comprobantes de domicilio.

  • Padrones o registros de comercio exterior.

  • Información entregada a proveedores o agentes aduanales.

Cada documento puede tener un domicilio distinto dependiendo de cuándo fue emitido o actualizado.


¿Es correcto tener varias direcciones?

Sí... pero depende de qué represente cada una.

Una empresa puede tener diferentes tipos de domicilio, por ejemplo:


  • Domicilio fiscal. Es el registrado ante el SAT para efectos fiscales.

  • Domicilio de la planta o centro de trabajo.

  • Bodega o almacén.

  • Sucursal administrativa.

  • Domicilio para recibir notificaciones, cuando aplique.


El problema no es tener varias direcciones.

El problema aparece cuando los documentos no son consistentes o cuando nadie puede explicar cuál corresponde a cada registro.


¿Qué problemas puede ocasionar?

Cuando existe información contradictoria pueden surgir situaciones como:


  • Retrasos durante el alta con la agencia aduanal.

  • Solicitudes adicionales de documentación.

  • Dudas durante procesos de cumplimiento.

  • Inconsistencias en expedientes de comercio exterior.

  • Observaciones en auditorías o revisiones documentales.

  • Pérdida de tiempo corrigiendo información cuando la operación ya es urgente.


Muchas veces el problema no está en la mercancía...

Está en el expediente documental.



Antes de programar una importación conviene revisar que toda la información de la empresa sea consistente.

Una simple revisión documental puede evitar contratiempos cuando la mercancía ya viene en camino.

En comercio exterior, los detalles administrativos también forman parte de una operación exitosa.


En Soluciones D63 revisamos la información documental antes de iniciar una operación, porque muchas incidencias pueden detectarse y corregirse antes de que se conviertan en un problema en la aduana.

La mejor importación no es la que se resuelve rápido...

Es la que nunca presenta contratiempos por detalles que pudieron prevenirse.

 
 
 

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